domingo, 12 de abril de 2015

Seis errores comunes en escritores principiantes

¡Hola a todos!
Hoy me gustaría hablaros de algunos errores que encuentro con frecuencia en textos de escritores noveles y que podemos eliminar fácilmente si los tenemos en cuenta. No quiero enrollarme mucho, así que, como dice un amigo mío: «al lío».


  1. Cuidado con las palabras antiguas, raras o técnicas. El autor primerizo cree que utilizándolas demostrará al lector sus amplios conocimientos del idioma. Sin embargo, lo que consigue en realidad, es que el lector desconecte de la lectura porque no entiende el significado de esas palabras y no le queda más remedio que acudir al diccionario. (Esto último está bien si es de vez en cuando, pero solo si la palabra escogida es la que mejor expresa la idea que queremos contar).
  2. Cuidado con las palabras que te suenan pero que no sabes qué significan. Si tu hijo de cinco años te pregunta: «Papá, ¿qué significa "ladino"?» y te entran ganas de contestarle que se lo pregunte a mamá, es que no conoces el significado exacto de la palabra. Es mejor que lo compruebes en el diccionario o que no la utilices en tus textos.
  3. Cuidado con las cosas que los personajes son capaces de hacer a la vez. Hay personajes que son auténticos malabaristas, que se lavan los dientes mientras se abrochan la camisa y, además, cierran la puerta del armario y discuten enérgicamente con su pareja. Visualiza el momento y sé realista.
  4. Cuidado con los diálogos que cuentan cosas que los personajes ya conocen. En estos casos, el autor intenta dar información sobre el personaje y lo hace describirse, presentarse como un narcisista, recordarle a su amigo cómo y dónde se conocieron y los modelitos que lucían... En la vida real resulta muy molesto, en los diálogos resulta falso y poco creíble.
  5. Cuidado con las repeticiones en párrafos y diálogos. Dar la información en los diálogos hace fluir más el texto, pero si el narrador ya ha dicho que querían ir al cine a ver determinada película de moda, es absurdo que los personajes lo repitan en el diálogo y, mucho más, que lo hagan con las mismas palabras.
  6. Cuidado con los diálogos que olvidan personajes. A veces, el autor se centra en la conversación de los personajes principales y olvida que Fulanito, el secundario, está ahí presenciándolo todo. ¿Tiene algo que decir? ¿Alguna reacción que demuestra que sigue vivo y no ha quedado petrificado mientras los otros hablan?
Espero que estos consejos os sean de utilidad para que vuestros textos brillen. La forma de pulirlos es tenerlos en cuenta y seguir practicando, así que ¡ánimo!