miércoles, 22 de octubre de 2014

Alma triste

Su llanto inunda las calles,
pero no lava sus heridas.

Su grito quiebra el silencio,
mas no acaba con su dolor.

Su corazón hecho añicos
se le clava en el pecho.


Su alma, profundamente afligida,
ha perdido la luz.


Desea ahogarse en sus lágrimas;
desea detener sus latidos...


Si la veis cual pena errante, no la interrumpais.
Dejadla, solo desea pasear con su dolor.